El transporte público en Lima es algo trivial, de eso no hay la menor duda. Pero bueno, esta anotación no tiene la intención (por esta vez) de ofenderlos, quiero compartirles algo de lo que pasa a diario.
Si hay una línea que puede ser considerada una “leyenda urbana” considero que es la 35B, también conocido como “La Burra” (Según Adriana: “Porque es grande y va leeeento…”)
Esta gran masa de fierros andantes nace en Cantacallao (S.M.P), casualmente ‘cerca’ de donde vivía antes y si no me equivoco ‘da la vuelta’ en Fresnos (La Molina).

Este bus recorre una buena parte de la ciudad gris, y siempre que la tomo para regresar a casa (Porque las combis a esa hora suelen cobrar 1 sol, pero la fiel ‘burra’ siempre con ‘china’)… claro, el inconveniente es que lo tomo mas o menos en la hora punta.
Esto es un panorama algo salvaje, me hace acordar a los documentales de Animal Planet, una manada de cansados ciudadanos se abalanza agresivamente sobre la pequeña puerta del legendario vehículo, las viejitas tiene preferencia, por mi parte siempre (ley de murphy) hay una persona que sube con ‘una pacieeeencia’ y me deja a mi unas cuantas milésimas de segundo para saltar sobre la entrada antes de que las puertas a presión me trituren.
Ya una vez adentro hay que ir (o en algunos casos: nadar entre sobacos) para ir a la parte delantera ya que hay casos donde el homo erectus cobrador no abre la puerta de atrás a menos que le grites ya que ese peculiar ‘timbre’ esta simplemente de adorno.
Una vez delante me percato del ‘atrio’ hecho por nuestro ‘amigo’, el chofer: Fotos de los santos de partes del Perú aún no exploradas, stickers de condorito enseñándonos lecciones de buena conducta, la esfera con un cráneo en la palanca de transmisión y los azangarescos stickers del SOAT.

Lo que si me dejo frikeado fue el otro día, estaba en la parte delantera y me quede OUT con el siguiente panorama:

No se nota claramente, pero es básicamente eso. La parte del conductor, completamente vacía excepto por el cuadro del ’santito’, después de eso todo estaba vació sin nada, etc… me puse a pensar de que quizás estoy tan acostumbrado a esa imagen ‘kitsch’ del transporte público que se me hizo extraño y más que eso ‘aburrido’ no ver ninguno de los elementos mencionados… culturar chicha, le dicen.
Y retomando al tema de las 35B, pues tambien queria reflexionar sobre lo más ‘friki’ que he visto en un micro, y bueno casualmente el otro día subio un tio comun y corriente con una especie de superpoder peculiar, el tío imitaba (casi perfectamente) el canto de las aves O_o! el tío era buenisimo, sin uso de aparatos ni nada, simplemente haciendo muecas raras con la boca lograba tan impresionantes sonidos, hubo de todo. Desde “canarios” hasta “cuyes en celo (sic)”, para desgracia mia y de ustedes, en ese momento y justo este día (ley de murphy again) no lleve mi celular, así que tendran que esperar a que me vuelva a topar con el tío canario.
La otra vez (en la línea ‘covida’) vino un tío y su hijita, aparentemente eran Ecuatorianos que habían sido despedidos de un circo y vinieron a Perú a probar suerte con su show que consistía en la ‘niña de goma’, así que la niña haciendo uso de un contorsionismo avanzado se introdujo dentro de la mochila del tío, freak!.
La 35B tiene más años que yo, y aunque hayan aparecido las nuevas unidades, me sigo sintiendo algo nostálgico al subirme en esas viejas chatarras donde apenas al subir se siente el olor a petroleo en el piso, los asientos de plástico durisimo y claro, el típico olor a ‘pescado’ proveniente de las nobles axilas de nuestros compatriotas.
Por: emarts | Mayo 11, 2008 @ 2:56 am
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